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Protocolo de acoso laboral para empresas pequeñas: cómo implementarlo paso a paso

21/05/2026

El acoso laboral es una situación que puede presentarse en cualquier empresa, independientemente de su tamaño. De hecho, a diferencia de lo que ocurre en las grandes corporaciones, en las pymes las relaciones suelen ser más estrechas y directas. Algo que, aunque a priori se considera una ventaja, en algunos casos puede acabar convirtiéndose en una fuente de conflictos si alguna de las personas trabajadoras tiene un comportamiento inadecuado.

En este contexto, no es extraño ver situaciones en las que se genera una presión excesiva sobre los equipos de trabajo o incluso en las que se detectan tratos humillantes o denigrantes que atentan contra los derechos del personal. Es decir, fenómenos lo suficientemente graves como para requerir la aplicación de un protocolo de acoso laboral para empresas pequeñas que permita actuar a tiempo.

De su importancia y de cómo diseñarlo queremos hablarte en esta ocasión en el blog de Servicios Empresariales de la Cámara de Comercio de Madrid

¿Qué entendemos por acoso laboral en una empresa?

También denominado mobbing, el acoso laboral engloba un conjunto de conductas abusivas que, además de producirse en el entorno de trabajo, se repiten de forma sistemática y se prolongan en el tiempo. Por sus características, estos comportamientos pueden vulnerar los derechos, la dignidad y la integridad de la plantilla o de cualquiera de las personas que la integran.

Habitualmente, se manifiesta de manera injustificada a través de violencia psicológica o verbal. No obstante, para que sea reconocido legalmente como acoso laboral, resulta imprescindible demostrar tanto la reiteración de los comportamientos como la intención de causar un perjuicio. Algo frecuente, ya que la persona acosadora suele buscar la renuncia o sometimiento de la víctima.

En España, el acoso laboral constituye una problemática de gran relevancia. Según datos del Ministerio de Trabajo, entre 2021 y 2025 se registró un incremento del 125 % en las bajas laborales vinculadas a este tipo de situaciones. Se trata de cifras especialmente preocupantes, que evidencian que no estamos ante un fenómeno aislado. Esta realidad se refuerza con los resultados del estudio ‘Experiencias de violencia y acoso en el trabajo’, según el cual una de cada cinco personas empleadas ha sufrido alguna forma de acoso a lo largo de su vida laboral.

¿Qué es un protocolo de acoso laboral en una empresa y para qué sirve?

Para hacer frente al acoso laboral, las empresas disponen de medidas tanto preventivas como reactivas. Las primeras se centran en anticipar y evitar la aparición de estas conductas, mientras que las segundas están orientadas a intervenir una vez detectadas, con el fin de ponerles fin, investigarlas y, en su caso, sancionarlas.

Entre las medidas preventivas, destacan los protocolos de acoso laboral, aplicables a empresas de cualquier tamaño. Se trata de documentos internos que establecen las pautas para prevenir, identificar y abordar este tipo de conductas dentro de la organización, comportándose como una guía para la actuación.

¿Es obligatorio el protocolo de acoso laboral en las empresas pequeñas?

Sí. Aunque en existe la creencia errónea de que las pymes están exentas de cumplir con ciertos trámites, en España es obligatorio contar con un protocolo de acoso laboral con independencia del tamaño de la empresa, su sector o del número de integrantes de su plantilla. Así lo refleja la Ley Orgánica 3/2007 en sus artículos 45 y 48; además de un marco normativo más amplio que incluye:

Aunque el plan de igualdad solo se requiere en las organizaciones que tienen 50 personas trabajadoras o más, es importante tener en cuenta que el protocolo de prevención del acoso y las políticas de prevención de riesgos laborales son obligatorios en todos los casos. Por ello, es imprescindible que las empresas dispongan de un documento específico para estas situaciones —especialmente, en lo relativo al acoso sexual o por razón de sexo—, independientemente de si cuentan o no del mencionado reglamento interno de igualdad.

En caso de no cumplir con la normativa y no poder acreditar la existencia de su propio protocolo de acoso laboral, la empresa puede enfrentarse a sanciones administrativas —con multas valoradas entre los 7.500 € y los 225.000 €—, responsabilidades legales, daños reputacionales y conflictos internos.

Joven trabajadora estresada con las manos en la cabeza frente a dos ordenadores portátiles abiertos en una oficina moderna

Cómo implementar el protocolo de acoso laboral paso a paso en una pyme

Diseñar un plan de medidas para prevenir y abordar el acoso laboral en pequeñas y medianas empresas no es difícil. Basta con poner en marcha las distintas fases que permiten desarrollarlo:

  1. Compromiso de la dirección: la gerencia debe expresar de forma clara y explícita su rechazo absoluto al acoso laboral. Este paso no solo respalda las medidas que se adopten, sino que también refuerza una cultura empresarial basada en el respeto a los derechos laborales y la igualdad.
  2. Diseño del protocolo adaptado a la organización: cada empresa tiene características propias, por lo que es fundamental elaborar un protocolo específico que responda a sus necesidades y particularidades.
  3. Designación de responsables: para garantizar una aplicación eficaz del protocolo, es necesario nombrar a las personas encargadas de recibir las denuncias y gestionar el procedimiento. Estas deben contar con la formación adecuada y actuar con imparcialidad en todo momento.
  4. Aprobación y documentación del protocolo: para que el protocolo tenga validez, debe ser aprobado formalmente y comunicado a toda la plantilla. Asimismo, es imprescindible que quede recogido por escrito como parte de la documentación interna y que sea accesible para todo el personal de la empresa.

Cómo actuar ante una denuncia de acoso laboral en empresa pequeña

En primer lugar, es imprescindible contar con un canal formal —como una dirección de correo electrónico o un buzón físico— que permita presentar las denuncias. Así, una vez recibida la correspondiente notificación, se debe iniciar una investigación interna que incluye entrevistas a las partes implicadas y a posibles testigos, así como la recopilación de las pruebas pertinentes.

Durante esta fase, la empresa debe adoptar medidas para proteger a las personas afectadas y evitar que el conflicto continúe o se agrave. Entre ellas, pueden contemplarse medidas cautelares, como la modificación de turnos o la separación física de las personas implicadas. Asimismo, es fundamental garantizar la confidencialidad del proceso, preservando la discreción y el honor de todas las partes.

Finalmente, las personas responsables del protocolo deben emitir un informe conclusivo. Si se confirman los hechos, se aplicarán las medidas disciplinarias correspondientes; en caso contrario, podrán adoptarse acciones de mediación o de formación orientadas a resolver el conflicto.

Apoyo especializado en igualdad y corresponsabilidad para pymes

A pesar de su obligatoriedad, muchas empresas pequeñas no saben cómo implementar su propio protocolo de acoso laboral. Por ello, los Servicios Empresariales de la Cámara de Comercio de Madrid ponemos a su disposición nuestro servicio de Consultoría de Igualdad y Corresponsabilidad.

Se trata de una solución empresarial de capacitación y asesoramiento ofrecida por personas expertas en igualdad de oportunidades, en la creación e implementación de planes de igualdad y protocolos de acoso, además de otros servicios relacionados. Por lo que es la mejor opción para que las organizaciones, independientemente de su tamaño, puedan disponer de una orientación técnica y legal para implementar con éxito estas y otras medidas —como las de registro retributivo y auditoría salarial—.

Crea un entorno laboral seguro y conforme a la ley

Como acabamos de ver, contar con un protocolo de acoso laboral en empresas pequeñas es una oportunidad para reforzar la cultura de respeto, prevenir conflictos y proteger tanto a las personas trabajadoras como a la propia organización. Implementarlo de forma correcta y adaptada a la realidad de la pyme permite actuar con rapidez, seguridad jurídica y coherencia ante cualquier situación de riesgo.

Si necesitas apoyo para diseñar o implantar tu protocolo con garantías, en los Servicios Empresariales de la Cámara de Comercio de Madrid te damos todas las claves. Contacta con nuestro equipo y descubre cómo podemos ayudarte a cumplir la normativa y a construir un entorno laboral más seguro, justo y profesional.