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Diversidad e igualdad: una ventaja competitiva para las empresas

14/07/2026

La diversidad, además de formar parte de la responsabilidad social de las organizaciones, se ha convertido en un factor relevante para atraer talento, favorecer el clima laboral y reforzar la competitividad empresarial. Los últimos datos disponibles muestran, no obstante, que aún existen ámbitos de mejora en materia de inclusión LGTBI+ en el entorno profesional.

Así se recoge en el informe Índice de Confianza en las Empresas 2026, elaborado por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales e Intersexuales y el instituto demoscópico 40dB. Según el estudio, el 23 % de las personas LGTBI+ se muestra abiertamente como tal ante sus compañeros y compañeras de trabajo, cuatro puntos menos que hace dos años. Este porcentaje se situaba en el 26 % en 2025 y en el 27 % en 2024.

Fuera del ámbito laboral, la visibilidad alcanza el 85 %. La diferencia entre ambos contextos pone de manifiesto la importancia de continuar promoviendo espacios profesionales en los que todas las personas puedan sentirse cómodas, respetadas y seguras.

En los últimos años, numerosas organizaciones han avanzado en la creación de entornos laborales más inclusivos. Desde 2024 se han extendido medidas como los protocolos frente al acoso y la discriminación, la incorporación de cláusulas de igualdad en los convenios colectivos y la formación específica en diversidad dirigida a las plantillas.

Asimismo, la normativa vigente establece que las empresas de más de 50 personas trabajadoras deben contar con medidas planificadas para garantizar la igualdad y la no discriminación de las personas LGTBI+.

Durante la presentación del estudio, el director ejecutivo de la Federación, William Gil D’Avolio, afirmó que «la falta de visibilidad como persona LGTBI+ en la empresa limita el acceso a los derechos laborales e impide la retención del talento». También señaló que «la pregunta que se deben hacer las empresas no es si hay personas LGTBI+ en sus plantillas, es si se sienten seguras para ser visibles».

Además de facilitar el cumplimiento normativo, estas iniciativas pueden representar una oportunidad estratégica para las organizaciones. La promoción de una cultura inclusiva contribuye a la retención del talento, fortalece el compromiso de los equipos y favorece la innovación.

Cuando las personas pueden desarrollar su actividad profesional en un entorno basado en el respeto y la confianza, se favorece el bienestar laboral y se impulsan relaciones de trabajo más colaborativas y productivas.

La igualdad y la diversidad forman parte de la evolución de las empresas del siglo XXI. Construir espacios en los que todas las personas se sientan respetadas y valoradas responde a principios éticos y legales y, al mismo tiempo, puede contribuir a la sostenibilidad y al crecimiento de las organizaciones.

En un mercado laboral cada vez más competitivo, avanzar en inclusión supone también apostar por el talento, uno de los principales motores del desarrollo empresarial.

Cadena de figuras humanas de papel en varios colores formando filas sobre un fondo gris